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EXPEDIENTE / 060 — 1981–1985

Las luces de Hessdalen

En 1981, los granjeros de un remoto valle noruego empezaron a ver luces: bolas blancas y amarillas que pasaban una hora suspendidas sobre las montañas o se alejaban a una velocidad imposible. En 1984, unos científicos aficionados acamparon a treinta grados bajo cero con un radar y un láser, y vieron cómo una luz cambiaba de ritmo cuando le apuntaban con el haz. Las cámaras del valle siguen captando luces que nadie sabe nombrar.

Fotografía invernal en blanco y negro de un granero de madera curtida con portones de pajar reforzados en aspa y el tejado cargado de nieve, una casa de labranza blanca de dos plantas y un pequeño almacén en una ladera nevada junto a un camino de trineos lleno de surcos, con abedules desnudos en primer plano y un amplio valle de matorral de abedul que sube hasta una montaña larga y suave cubierta de nieve bajo un cielo gris y plano.
1981–1985
Una granja de Hessdalen en el invierno de 1953, fotografiada para la revista ilustrada Billedbladet NÅ, casi treinta años antes de que las luces hicieran famoso el valle. Foto: Billedbladet NÅ, Riksarkivet (Arkivverket), CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Un valle al final del camino

Hessdalen es un valle estrecho en lo alto de las montañas del centro de Noruega, un reguero de granjas a lo largo del río Hesja, a unos 30 kilómetros al norte de la vieja ciudad del cobre de Røros. A comienzos de los años ochenta vivían allí unas 150 personas, y era la clase de lugar de cuya existencia el resto de Noruega apenas sabía: inviernos largos de nieve profunda y heladas por debajo de los treinta grados bajo cero, granjas cuyos hombres trabajaban a menudo por turnos en la mina de cobre de Killingdal, una carretera que trepaba por un paso llamado Hessdalskjølen. Las montañas que lo rodean por todos lados, Finnsåhøgda, Vårhuskjølen, Rognefjellet, Skarvan, son redondeadas, peladas y vacías, y en una noche de invierno las únicas luces sobre ellas deberían ser las estrellas.

Fotografía invernal en blanco y negro de una granja de troncos aislada en un campo nevado abierto: una oscura casa de troncos de dos plantas con dos chimeneas, una cabaña de troncos más baja sobre un cimiento de piedra seca y un anexo cercado con tablas, con un poste y cables de teléfono, dos matas de sauce escarchadas en primer plano y una meseta blanqueada que se funde con un cielo gris sin rasgos.
Una granja de troncos en Hessdalen en el invierno de 1953. Billedbladet NÅ había ido a fotografiar una «aldea de montaña con granjas abandonadas»; en 1982, decenas de coches aparcaban cada noche en el paso para vigilar las montañas. Foto: Billedbladet NÅ, Riksarkivet (Arkivverket), CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Fuente de la imagen · CC BY-SA 4.0 · Billedbladet NÅ / Riksarkivet

Fuentes: Om fenomenetProject Hessdalen 1984: Final Technical Report

Luces antes de las luces

El Proyecto Hessdalen reunió más tarde recuerdos de luces en la zona de mucho antes de que nadie hablara de ovnis: dos muchachas en una cabaña junto al lago Øyungen que en agosto de 1967 vieron una luz «como una casa en llamas» y corrieron sin parar hasta casa, en Ålen, el pueblo principal del municipio; un hombre de Ålen que en 1967 y 1969 vio una luz como un reflector; una mujer que en 1976 contempló algo parecido a una luna ovalada y achatada que bajaba a la deriva por el valle de Grøtådalen. El 4 de diciembre de 1980, Halvard Bakås observó una luz que con los prismáticos «parecía una ventana de cuatro o seis cristales». Peder Skogaas, un granjero de las cercanías de Øyungen, contó a Aftenposten en 2008 que allí se conocían luces desde la guerra; primero se las achacaron a los alemanes y después a prisioneros de guerra rusos fugados.

Fuentes: Observasjoner 1967Observasjoner 1976Mange UFO-observasjoner i HessdalenHessdalen X-Files

El invierno en que llegaron las luces

La historia suele empezar la fría noche del 8 de diciembre de 1981, cuando Åge y Ruth Marry Moe vieron desde la ventana de su cocina «una bola de fuego ardiente». Esa es la fecha que dan relatos posteriores como la Wikipedia en noruego, que cita la cobertura del libro que Ivar Kvaal dedicó al valle en 2018; la radiotelevisión pública NRK, en 2007, situó la bola de fuego un año más tarde; Erling Strand, del Proyecto Hessdalen, ha escrito que las luces empezaron a finales de noviembre de 1981, y el informe del proyecto de 1984 dice solo que los informes comenzaron en diciembre. El registro del proyecto para ese mes recoge que el domingo 20 de diciembre el periodista independiente Nils Kåre Nesvold, que circulaba en su Ford Cortina de 1966 de un verde chillón cerca de Nesvollen, vio algo que «parece una luna ovalada que brilla como una bombilla, por debajo de la cresta», y llamó a un amigo por walkie-talkie para que lo presenciara. Esa misma tarde, Halvard Bakås observó en Vårhuskjølen una luz que al principio tomó por una motonieve. En enero los informes llegaban ya a razón de hasta veinte por semana, y el 15 de enero de 1982 el periódico de Røros Arbeidets Rett publicó la primera noticia local sobre ovnis: Torfinn Barstad, de catorce años, había visto una luz detenerse en el aire a unos cientos de metros de él, sobre Hådalen. «La luz era tan intensa como mirar directamente una bombilla de mil vatios a un metro de distancia», dijo. «No voy a ocultar que me entró miedo. No solo miedo: un miedo terrible.» Se quedó inmóvil, del tamaño de una casa grande, y luego desapareció tras la colina «como un disparo».

Fuentes: Observasjoner 1981UFO over HådalenMystisk observasjon: – Vet ikke hva dette erFenomenet HessdalenUsing an “Unknown Mystery” as a Case for Teaching Students ICTProject Hessdalen 1984: Final Technical Report

Ventanas como de casa antigua

Los testigos describieron tres clases de luz, resumió el informe técnico de 1984: destellos pequeños e intensos, blancos o azules; luces amarillas o de un blanco amarillento, vistas a menudo «justo por encima de los tejados de las casas, o incluso abajo, en el suelo», que podían quedarse inmóviles más de una hora antes de salir disparadas; y varias luces que mantenían una distancia fija entre sí, «sobre todo dos luces amarillas o blancas con una roja delante», como montadas sobre algo oscuro; «mucha gente», señalaba el informe, «hablaba de “El objeto”». Algunos vieron formas: una bala con la punta hacia abajo, una bola redonda como un balón de fútbol, un árbol de Navidad invertido. En la noche del viernes al sábado 16 de enero de 1982, Åge Moe, Jon Arvid Aspås y Bjarne Lillevold observaron hasta cuatro objetos con forma de huevo que, según lo contó Arbeidets Rett, «tenían cuatro ventanas de cristal como las de una casa antigua»; Kolbjørn Stenødegård, director del NIVFO, un instituto privado de investigación ovni de Trondheim, los trianguló como del tamaño de una casa y a ocho o diez kilómetros de distancia. Uno de los tres dijo al periódico que vieron luz «de cuatro ventanas», y Jon Arvid Aspås los dibujó, aunque una nota del registro del proyecto, tomada de un vecino que no había visto los objetos, calificó las ventanas de figura retórica de un periodista. Martin Aspås, cuya granja daba al otro lado del valle, declaró al periódico en febrero: «Pueden ir increíblemente rápido, y pueden ir despacio. A veces se paran del todo para luego arrancar otra vez a una velocidad colosal. A veces vuelan tan bajo que los vemos recortados contra la ladera de la montaña, al otro lado del valle». Calculaba el tamaño de algunos entre siete y doce metros, «y tienen luces delante y detrás».

Fuentes: Project Hessdalen 1984: Final Technical ReportMange UFO-observasjoner i HessdalenFolkevandring til Hessdalen for å se UFOFjernsynet filmet UFO i HessdalenObservasjoner 1982

Multitudes en el paso

Hessdalen se convirtió en un lugar de peregrinación. El lunes por la noche siguiente al avistamiento de los objetos con forma de huevo, Arbeidets Rett contó unos cincuenta coches a la vez en Aspås y cientos de personas que iban y venían por Hessdalskjølen. La noche del 21 de enero, una patrulla de cuatro hombres de la Guardia Nacional se adentró en las montañas en motonieve y con esquís para buscar las luces. Un equipo de la televisión NRK filmó durante cuatro días en febrero y, según informó el periódico local, vio la luz con sus propios ojos. El periodista de Bodø Arne W. Wisth filmó un objeto con forma de huevo con «una extraña luz pulsante» que surgió de la oscuridad «a toda velocidad y sin ruido» y viró apartándose de él y del equipo de NRK a solo trescientos o cuatrocientos metros. «Era casi como si nos tuviera miedo», dijo. Su periódico, el Nordlandsposten de Bodø, informó de que la NASA había pedido analizar la película.

Fotografía cuadrada en blanco y negro de un hombre enjuto con gorro de trampero de piel de oveja y chaqueta acolchada, con una mano en la barbilla, de pie entre montones escarchados de liquen de reno recogido con un saco encima, un caballo oscuro enjaezado con las varas de un trineo detrás de él y colinas nevadas al fondo.
Recogida de liquen de reno como forraje de invierno en Hessdalen, 1953. La gente del valle era de granjeros y mineros; en los años ochenta, los forasteros se burlaban de ellos como bebedores de aguardiente casero que veían visiones. Foto: Billedbladet NÅ, Riksarkivet (Arkivverket), CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Fuente de la imagen · CC BY-SA 4.0 · Billedbladet NÅ / Riksarkivet

Fuentes: Folkevandring til Hessdalen for å se UFOUFO-observasjonFjernsynet filmet UFO i HessdalenUFO-filmen skal granskes av NASA

La Fuerza Aérea echa un vistazo

En marzo de 1982 la historia llegó a Oslo: el jefe del Mando Aéreo del Sur de Noruega, el general de división Eyvind Schibbye, envió a dos oficiales a las montañas y estableció una línea directa con la estación de radar de Gråkallen, sobre Trondheim. Una noche, contó el capitán Leif Voldseth, de la estación aérea de Værnes, a la agencia de noticias noruega NTB, los observadores vieron cinco objetos voladores; Gråkallen pudo establecer de inmediato que cuatro eran aviones, «mientras que el quinto no pudo ser identificado». Era, dijo Schibbye, la primera vez que las Fuerzas Armadas se tomaban los informes de ovnis lo bastante en serio como para enviar observadores oficiales. «Esta vez muchísimas personas sensatas han visto fenómenos extraños en el cielo, y, por supuesto, debemos tener el suficiente respeto por la capacidad de observación de la gente seria como para tomarla en serio.»

Fuentes: Forsvaret sender observatører til Hessdalen

El árbol de Navidad junto a la cabaña

Los relatos más extraños vinieron de los hermanos Lillevold, Ole, Lars y Bjarne, a quienes Arbeidets Rett llamó «probablemente la familia que más ovnis ha visto en Noruega». Ole, de sesenta y cinco años en 1984, soltero de toda la vida, que había pasado treinta y ocho años en obras desde Australia hasta Vemork, tenía dieciséis avistamientos registrados. Para ver las luces, aconsejaba, hacía falta un «cuello de Hessdalen»: «No hay que andar mirando al suelo todo el rato, sino dejar que la mirada flote sobre el horizonte». La noche del 24 de septiembre de 1982, Bjarne volvía en coche de su turno en la mina de Killingdal cuando él y un compañero vieron un objeto luminoso sobre las montañas de Hessdalen. Subió en su ciclomotor hasta Hessdalskjølen y lo encontró inmóvil junto a una cabaña. «Al principio creí que la cabaña estaba ardiendo», escribió para el registro del proyecto. «Parecía un árbol de Navidad con la punta hacia abajo, y el objeto era más grande que la cabaña de al lado.» Una gran luz roja parpadeaba en su parte delantera; flotaba a unos cuatro metros del suelo, y la luz era tan intensa que no podía mirarla mucho rato. «Subía y bajaba como un yoyó, y cada vez que bajaba hacia el suelo era como si desapareciera, o se volviera transparente. Vi un abeto a través de él.» Sobre su parte superior, plana, había algo que parecía una capa de lana de oveja, y daba la impresión de desprender calor. «Si hubiera estado con alguien, quizá me habría acercado al objeto, pero no me atreví estando solo.» Otras entradas del registro de aquel otoño describen un cigarro gris metálico del tamaño de un avión de línea que vio un conductor de autobús a las 7:40 de la mañana, un objeto «casi como una hogaza de pan» con una cúpula de cristal, y una luz que se movía como una pavesa encendida arrastrada por el viento, con un siseo como el de los cables de alta tensión cuando hace tiempo húmedo.

Fuentes: Observasjoner 1982Over kaffekoppen: Ole Lillevold

Burlas y una adivina

No a todo el mundo le hizo gracia. La gente de Hessdalen, recuerda la historia del fenómeno que publica el propio municipio, fue objeto de burlas como paletos de pueblo y acusada de todo, desde beber aguardiente casero en abundancia hasta sufrir alucinaciones por la endogamia. Ruth Marry Moe recordaba que hasta ir a comprar a la cooperativa de Ålen se volvió un calvario: la granja vecina se llamaba Aspås, y la gente decía que aquello eran «nuevos cuentos de Aspås y Moe». Los vecinos recogieron firmas para exigir una investigación oficial y se las entregaron al jefe de policía rural de Holtålen, que respondió que no podía hacer nada, porque los ovnis no habían cometido ningún delito. En una concurrida reunión pública celebrada en Ålen en marzo de 1982 por UFO-Norge, el principal grupo ovni civil del país, el investigador Leif Havik respondió a las burlas: «No puedo creer que un centenar de personas de Hessdalen estén trastornadas». El circo creció. La asociación local de mujeres laboristas montó un quiosco en el paso y donó mil coronas de sus ganancias a la asociación contra el cáncer. El cuarto día de Navidad de 1982, una vidente sueca predijo que el misterio se resolvería esa noche, y una multitud acudió en tropel al valle; un piloto aficionado de Røros, informó el periódico Østfoldposten, colgó luces de más en su avioneta y sobrevoló el valle a una altura peligrosamente baja. Un cineasta aficionado de Østfold, Karl-Erik Olsen, que había subido a filmar la noche, la llamó la historia de «el ovni que se convirtió en cinco gallinas».

Fotografía en color de una larga iglesia de madera de color rojo granero con tejado de tejas grises y una aguja alta, esbelta y oscura rematada por una cruz, ventanas de marco blanco y una puerta doble azul pálido, en medio de nieve profunda entre abedules, con lápidas cubiertas de nieve a la derecha y, en primer plano, montones de nieve, dos postes de farol y un pequeño tablón de anuncios rojo bajo un cielo blanco y plano.
La iglesia de Hessdalen en la nieve profunda, marzo de 2017. En los años ochenta, la gente del valle pidió por escrito una investigación oficial sobre las luces; el jefe de policía rural respondió que los ovnis no habían cometido ningún delito. Foto: Jan-Tore Egge, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Fuente de la imagen · CC BY-SA 4.0 · Jan-Tore Egge

Fuentes: Om fenomenetUFO-møtet i ÅlenUFO-kioskenUFO’n som ble til fem høns

El Proyecto Hessdalen

El Proyecto Hessdalen nació el 3 de junio de 1983 de los grupos civiles UFO-Norge y UFO-Sverige. Su comité de trabajo, Leif Havik, Odd-Gunnar Røed, Håkan Ekstrand, Jan Fjellander y el ingeniero Erling Strand, envió formularios de informe a 3.300 hogares, y en su comité asesor figuraban el astrónomo estadounidense J. Allen Hynek, el escritor de las luces telúricas Paul Devereux y el profesor J. A. Tellefsen; el Instituto Noruego de Investigación para la Defensa y las universidades de Oslo y Bergen prestaron ayuda y equipo. Del 21 de enero al 26 de febrero de 1984, los voluntarios vivieron en una caravana en Aspåskjølen, la loma que domina la granja de Aspås, y en estaciones de campo en Finnsåhøgda, Fjellbekkhøgda y Heggset, a temperaturas que Havik cifró en «menos 28 grados y nieve». Llevaron cámaras con redes de difracción para descomponer las luces en espectros, un sismógrafo, un magnetómetro, un analizador de espectro, tres contadores Geiger, visores infrarrojos, un radar Atlas de 3 centímetros y un pequeño láser de helio-neón. En cinco semanas recogieron 188 informes de luces. La mayoría eran aviones, estrellas, coches; 53, concluyeron, eran «el fenómeno de Hessdalen».

Fuentes: Project Hessdalen 1984: Final Technical ReportLas primeras semanas del Proyecto HessdalenProject Hessdalen

Ecos en el radar

El radar registró 36 ecos; solo tres de ellos fueron probablemente vistos también como luces. Una noche, una luz que los observadores veían todo el tiempo apareció en el radar solo en uno de cada dos barridos, «como si», se preguntaba el informe, «pudiera “reaccionar” a las ondas de radar». Un experto en radar del Instituto de Investigación para la Defensa, al ver la fotografía de un eco intenso, dijo que si no era un objeto sólido, «el gas tiene que estar ionizado de forma local e intensa». El 27 de enero a las 22:58, Jon Aspås y Ruth Marry Moe vieron una luz brillante cruzar como una exhalación hacia el noroeste sobre Finnsåhøgda mientras Havik, ante la pantalla del radar, veía dos ecos separados por unos 20 kilómetros y por 2,4 segundos: una velocidad de 8.000 a 9.000 metros por segundo.

Fuentes: Project Hessdalen 1984: Final Technical Report

La luz que respondió al láser

El domingo 12 de febrero de 1984, a las 19:35, una luz que destellaba con un ritmo regular avanzaba despacio hacia el norte, por delante de Finnsåhøgda. Kurt Persson la seguía con los prismáticos y cantaba en voz alta lo que veía, «destello… destello… destello», mientras Strand, fuera de su vista, apuntaba el láser. En el momento en que el haz la apuntó, escribió Strand, la luz cambió a un destello doble regular, «Destello.Destello…….Destello.Destello», y volvió a los destellos simples cuando él lo bajó. Lo repitieron cuatro veces antes de que se perdiera de vista. A las 20:41 ocurrió lo mismo con una segunda luz, cuatro veces de cinco. «Los resultados de la prueba del láser son muy sorprendentes», escribió Strand. «Personalmente pensaba que esta prueba era solo una coincidencia. Pero también obtuvimos un resultado, 8 de cada 9 veces.»

Fuentes: Project Hessdalen 1984: Final Technical Report

Un punto rojo en la nieve

Ocho días después, con el láser lejos, en Oslo, un punto de luz rojo trazó un círculo alrededor de los pies de Leif Havik en la nieve, delante de la caravana, y se desvaneció. Cuando el 25 de febrero le mostraron el láser al granjero que lo había visto con él, Åge Moe, este dijo: «¡Eso es exactamente lo que vi! Pero era un poquito más débil». No se sabía de nadie en el valle que tuviera un láser. «Si tan solo hubiera puesto la mano encima», dijo Havik, «habría podido averiguar de dónde venía». La conclusión del informe era modesta: «No hemos averiguado qué es este fenómeno… Pero sabemos que el fenómeno, sea lo que sea, se puede medir».

Fuentes: Project Hessdalen 1984: Final Technical Report

Hynek en su tienda

La oleada ya se estaba apagando. Una segunda campaña, en enero de 1985, produjo una sola observación buena. J. Allen Hynek, que tenía entonces setenta y cuatro años, el astrónomo que había sido asesor científico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en materia de ovnis desde 1948 hasta el final del Proyecto Blue Book, viajó a Hessdalen ese mes por su cuenta y calificó de «únicas» las observaciones hechas en el valle. «Y, por supuesto, la propia luz apareció mientras yo estaba aquí», dijo a Arbeidets Rett. «Fue pura mala suerte que no llegara a verla yo mismo. Estaba en mi tienda comiendo algo cuando apareció la luz.» A principios de ese mes, el NIVFO había publicado su propio informe final: su investigador Jan S. Krogh, que escribió que ya era casi imposible conseguir que la gente de Hessdalen, como grupo, creyera que las luces eran otra cosa que naves espaciales, concluyó que «todos los fenómenos registrados en la zona pueden explicarse a partir de circunstancias que conocemos». Havik dijo que se lo tomaba «con una buena pizca de sal»: el NIVFO apenas había pisado el valle y casi no había visto las luces. Después de 1984 los avistamientos decayeron, de veinte por semana en el momento álgido a veinte o treinta al año en los años noventa. Parte de ese descenso, sugiere la historia del municipio, fue silencio: en un documental radiofónico de NRK de 1990, los vecinos contaron que habían decidido entre todos dejar de hablar del asunto.

Fuentes: Project Hessdalen 1984: Final Technical ReportHynek i HessdalenNIVFO: alle fenomener kan forklaresOm fenomenetProject Hessdalen

La Caja Azul y los italianos

En 1993 los vecinos le preguntaron a Strand qué venía a continuación, y en marzo de 1994 el valle acogió un taller internacional con 27 científicos de ocho países. El 7 de agosto de 1998, Strand, que ya daba clases en la Escuela Universitaria de Østfold, y sus alumnos instalaron una estación de medición automática en un contenedor azul, pronto conocido como la Caja Azul, en las tierras de Bjarne y Hallfrid Lillevold en Rognefjellet, con la cámara vigilando Finnsåhøgda. Físicos italianos de la estación de radioastronomía de Medicina se unieron al colega de Strand Bjørn Gitle Hauge en una colaboración llamada EMBLA, con misiones de campo en 2000, 2001 y 2002, y uno de ellos, el astrofísico Massimo Teodorani, publicó en 2004 en el Journal of Scientific Exploration las afirmaciones científicas más extravagantes hasta la fecha. Las luces, escribió, irradiaban hasta 19 kilovatios; eran racimos de bolas más pequeñas que crecían y se encogían de forma autorregulada; una gran bola blanca podía expulsar otras pequeñas y verdes, un proceso «que recuerda a la multiplicación celular»; «en todos los casos el fenómeno luminoso se apaga bruscamente, como con un interruptor». Se «sospechaban con fuerza» características «compatibles con un sólido», y en el suelo próximo a un avistamiento cercano en Vårhus el equipo encontró un polvo que daba 20 microrrads por hora, frente a los 4 a 9 normales, y una partícula de hierro perfectamente esférica de veinte micras de diámetro.

Fuentes: Project HessdalenOm fenomenetA Long-Term Scientific Survey of the Hessdalen Phenomenon

Faros y escandio

La réplica llegó desde dentro. Las noches del 6 y el 7 de agosto de 2002, Matteo Leone, un aficionado del propio comité italiano de Hessdalen, estaba junto al equipo de EMBLA en Aspåskjølen cuando reapareció su luz parpadeante, la miró con un pequeño telescopio refractor y «la identificó fácilmente como un par de faros de coche» en un camino privado que rodeaba la colina de Vårhuskjølen, a unos 2,2 kilómetros, que parpadeaban al pasar por detrás de los árboles. Era la misma luz cuya potencia Teodorani había cifrado primero en 100 kilovatios y luego en 19, suponiendo que estaba a nueve kilómetros. Teodorani desdeñó la refutación y a sus autores; la disputa se prolongó a lo largo de tres artículos y sus réplicas. Hauge tomó otro camino. En un campamento científico estudiantil en septiembre de 2006, sus alumnos fotografiaron la luz a través de redes de difracción, y en junio de 2007 él planteó que los espectros mostraban nitrógeno, oxígeno, hierro, silicio, titanio y escandio, «un metal noruego raro», que podría ser «el mecanismo de ignición»: polvo del valle, propuso, que se inflamaba y quedaba suspendido hasta consumir su combustible. El periódico de Trondheim Adresseavisen anunció que el misterio ovni estaba resuelto; NRK lo citó hablando de luces de hasta treinta metros de diámetro, «del tamaño de una casa», y de la esperanza de que, «si lo averiguamos, quizá hayamos resuelto las necesidades energéticas del futuro». Los investigadores calificaron más tarde sus datos de contradictorios.

Fuentes: A Rebuttal of the EMBLA 2002 Report on the Optical Survey in HessdalenA Long-Term Scientific Survey of the Hessdalen PhenomenonOptical Spectrum Analysis of the Hessdalen PhenomenonFenomenet HessdalenOm fenomenet

Una batería del tamaño de un valle

En 2014, el ingeniero italiano Jader Monari propuso que todo el valle es una batería, con minerales de cinc y de hierro en una ladera, cobre en la otra y el Hesja acidificado entre ambas; él y un colega pusieron piedras en las dos orillas del río y obtuvieron corriente suficiente para encender una bombilla. El físico noruego Bjørn Samset no quedó impresionado: «No he visto ningún cálculo convincente», dijo, y «para mí, el plasma frío es una contradicción en sí misma, casi como el hielo caliente». Un estudio geofísico de 2024 encontró zonas de sulfuros conductores que dibujan una elipse de seis por doce kilómetros bajo el valle y que, según escribieron sus autores, podrían alimentar las luces.

Fotografía en color de un río poco profundo cubierto en parte por una fina capa de hielo que se curva hacia el observador entre hierba seca leonada, enebros y matorral de abedul sin hojas iluminados por un sol bajo y dorado, con nieve a parches en la orilla derecha y suaves montañas espolvoreadas de nieve bajo un cielo azul pálido.
Un río junto al lago Hessjøen, en Holtålen, en octubre de 2009. Abajo, en Hessdalen, el Hesja pasa junto a una antigua mina; en 2014 Jader Monari lo propuso como el electrolito de una batería del tamaño de un valle. Foto: Per Arne Slotte, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons. Fuente de la imagen · CC BY-SA 2.0 · Per Arne Slotte

Fuentes: Little Valley – a Giant Battery?Contribution of VLF Electromagnetic Survey to the Investigation of Hessdalen Lights (Norway)

Todavía vigilando

Las luces nunca se fueron del todo. En septiembre de 2016, un equipo de la Escuela Universitaria de Østfold acampó en el valle y vio algo todas las noches. El jefe de la base, Christer Olofsson, describió la primera: «La luz era como una gran bola, toda amarilla. De repente fue como si algo la agarrara y la retorciera, y entonces la luz cambió, pasando por el naranja, a un rojo intenso. Duró cuatro o cinco segundos antes de desplomarse sobre sí misma y desaparecer». Hauge dijo que creía que la explicación estaba en el suelo. Desde 2002, escolares y estudiantes pasan semanas de trabajo de campo en Hessdalen con radios y cámaras, y hoy el valle se vende a los turistas como un lugar de misterio. El día de Navidad de 2025, a las 14:39, una de las cámaras fijas del Proyecto Hessdalen captó una luz tenue que subía por una ladera durante más de un minuto y luego se desvanecía. El equipo fue descartando una a una las explicaciones obvias: un dron llevaría luces de navegación, y luces así se habían visto antes de que existieran los drones; no hay ninguna carretera por donde se movió, y pasó por encima de las copas de los árboles; las motonieves de la zona van más despacio y siguen el terreno. Días después, las cámaras grabaron una motonieve conocida, y el proyecto planea usar ambos clips para construir un sistema de alarma para la próxima luz. «Por ahora no está identificada», dijo a TV 2 el director del proyecto, Fred Pallesen. «Buscamos explicaciones naturales, pero las observaciones más interesantes son, claro, las que no se dejan explicar.»

Fuentes: Nå har også forskerne sett lyset i HessdalenUsing an “Unknown Mystery” as a Case for Teaching Students ICTMystisk observasjon: – Vet ikke hva dette erOm fenomenet

ACUDE A LA FUENTE

Fuentes y entrevistas

Las fuentes se mantienen en su idioma original; sus títulos y descripciones están traducidos.

Project Hessdalen 1984: Final Technical ReportErling Strand, Proyecto Hessdalen (UFO-Norge y UFO-Sverige), firmado el 5 de enero de 1985 · publicado por primera vez por Tidsskriftet UFO, Bergen · archivo del Proyecto HessdalenObservasjoner 1981Registro de informes de testigos de 1981 del Proyecto Hessdalen, en el noruego de los propios testigos · archivo del Proyecto HessdalenObservasjoner 1982Registro de informes de testigos de 1982 del Proyecto Hessdalen, con el relato de Bjarne Lillevold del 24 de septiembre · archivo del Proyecto HessdalenObservasjoner 1967Registro del Proyecto Hessdalen de informes anteriores de la comarca, empezando por las dos muchachas del lago Øyungen en agosto de 1967 · archivo del Proyecto HessdalenUFO over HådalenArbeidets Rett, Røros, 15 de enero de 1982 · sobre el avistamiento del 11 de enero de Torfinn Barstad, de catorce años · NasjonalbiblioteketMange UFO-observasjoner i HessdalenNils Kåre Nesvold · Arbeidets Rett, Røros, 18 de enero de 1982 · NasjonalbiblioteketFolkevandring til Hessdalen for å se UFONils Kåre Nesvold · Arbeidets Rett, Røros, 20 de enero de 1982 · con Kolbjørn Stenødegård, del NIVFO, y el avistamiento de Moe, Aspås y Lillevold · NasjonalbiblioteketObservasjoner 1976Registro de informes de 1976 del Proyecto Hessdalen, con el avistamiento de Inger Anne Krogstad en Grøtådalen · archivo del Proyecto HessdalenUFO-observasjonArbeidets Rett, Røros, 22 de enero de 1982 · sobre la patrulla de la Guardia Nacional en las montañas de Hessdalen · NasjonalbiblioteketFjernsynet filmet UFO i HessdalenArbeidets Rett, Røros, 22 de febrero de 1982 · con Martin Aspås · NasjonalbiblioteketUFO-filmen skal granskes av NASAKnut Hoff · Nordlandsposten, Bodø, 8 de marzo de 1982 · sobre la película de Arne W. Wisth · NasjonalbiblioteketForsvaret sender observatører til HessdalenDespacho de la agencia NTB publicado en Laagendalsposten, Nordlandsposten, Romsdals Budstikke y otros, 24 de marzo de 1982 · NasjonalbiblioteketUFO-møtet i ÅlenArbeidets Rett, Røros, 29 de marzo de 1982 · sobre la reunión pública de UFO-Norge, con Leif Havik · NasjonalbiblioteketUFO-kioskenArbeidets Rett, Røros, 7 de febrero de 1983 · sobre el quiosco que la Hessdalen Arbeiderkvinneforening regentaba en Hessdalskjølen · NasjonalbiblioteketUFO’n som ble til fem hønsArbeidets Rett, Røros, 12 de enero de 1983 · sobre la noche en que el misterio iba a resolverse · NasjonalbiblioteketLas primeras semanas del Proyecto HessdalenArbeidets Rett, Røros, 10 de febrero de 1984 · con Leif Havik · NasjonalbiblioteketOver kaffekoppen: Ole LillevoldArbeidets Rett, Røros, 13 de febrero de 1984 · NasjonalbiblioteketNIVFO: alle fenomener kan forklaresArbeidets Rett, Røros, 9 de enero de 1985 · sobre el informe del NIVFO de Jan S. Krogh y la respuesta de Leif Havik · NasjonalbiblioteketHynek i HessdalenArbeidets Rett, Røros, 30 de enero de 1985 · sobre la visita de J. Allen Hynek y el informe de 1984 · NasjonalbiblioteketOm fenomenetHessdalsfenomenet, el sitio del municipio de Holtålen sobre el fenómeno y su historiaProject HessdalenErling Strand, artículo de 2000, actualizado en 2003 · archivo del Proyecto HessdalenProject HessdalenErling Strand, Escuela Universitaria de Østfold · abril de 2002 · archivo del Proyecto HessdalenFenomenet HessdalenKarl Hans Johansen · NRK, 16 de julio de 2007A Long-Term Scientific Survey of the Hessdalen PhenomenonMassimo Teodorani · Journal of Scientific Exploration 18, n.º 2 (2004): 217–251 · archivo del Proyecto HessdalenA Rebuttal of the EMBLA 2002 Report on the Optical Survey in HessdalenMatteo Leone · Comitato Italiano per il Progetto Hessdalen, 2003 · copia en Internet ArchiveOptical Spectrum Analysis of the Hessdalen PhenomenonBjørn Gitle Hauge · Escuela Universitaria de Østfold, informe preliminar, junio de 2007Using an “Unknown Mystery” as a Case for Teaching Students ICTErling P. Strand, Escuela Universitaria de Østfold, h. 2005 · sobre los campamentos científicos de Hessdalen desde 2002 · archivo del Proyecto HessdalenHessdalen X-FilesIngrid Synnøve Torp · Aftenposten A-magasinet, Oslo, 27 de septiembre de 2008Nå har også forskerne sett lyset i HessdalenNRK Trøndelag, 15 de septiembre de 2016Little Valley – a Giant Battery?Arnfinn Christensen · ScienceNorway (forskning.no), 13 de mayo de 2014Contribution of VLF Electromagnetic Survey to the Investigation of Hessdalen Lights (Norway)G. N. Vargemezis, J. Zlotnicki, B. G. Hauge, A.-L. Kjøniksen y E. P. Strand · Journal of Applied Geophysics 226 (2024): 105398The Hessdalen LightsBrian Dunning · Skeptoid, episodio 270, 9 de agosto de 2011Mystisk observasjon: – Vet ikke hva dette erLeslie Tangen · TV 2, 13 de enero de 2026

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